Febrero está siendo un mes para olvidar en el mundo de las criptomonedas. Bitcoin, el rey indiscutible, ha sufrido una caída espectacular hasta los 68.000 dólares, su nivel más bajo desde que Trump estaba en la Casa Blanca. Y como siempre que el rey estornuda, el resto del mercado se ha resfriado. De los 100 tokens más importantes, 85 están en números rojos, y el pánico empieza a cundir entre los inversores.
Los analistas no se ponen de acuerdo. Algunos, como los de JPMorgan, ven un soporte en los 77.000 dólares y siguen siendo optimistas para 2026. Otros, más agoreros, advierten de que la burbuja está implosionando y que podríamos ver a Bitcoin caer hasta los 10.000 dólares. Mientras tanto, Vitalik Buterin, el creador de Ethereum, avisa de que los mercados de predicción se han convertido en pura especulación a corto plazo. Vamos, que nadie tiene ni idea de lo que va a pasar, pero la cosa está más que interesante.



