Estados Unidos ordenó la suspensión global de Mythos 5 y Fable 5, los modelos de inteligencia artificial más avanzados desarrollados por Anthropic, al considerar que representan un riesgo para la seguridad nacional. La directiva del Departamento de Comercio obligó a la compañía a bloquear el acceso a estos sistemas para cualquier ciudadano extranjero, incluidos sus propios empleados no estadounidenses. Ante la imposibilidad de verificar la nacionalidad de todos los usuarios, Anthropic desactivó ambos modelos de forma inmediata para toda su base de clientes. La medida supone la primera vez que el gobierno de Estados Unidos impone restricciones de exportación de esta magnitud sobre un modelo de IA comercial.
La situación se agravó cuando el investigador conocido como ‘Pliny the Liberator’ logró vulnerar los filtros de seguridad de Fable 5 en menos de 48 horas tras su lanzamiento. Mediante una técnica de descomposición multiagente, el investigador fragmentó consultas prohibidas en subpreguntas aparentemente inocuas que el modelo procesó sin activar sus salvaguardas. Posteriormente, una versión sin filtros de Claude Opus 4.8 recompuso las piezas para extraer guías detalladas de ciberataques, vulnerabilidades de código y procesos químicos para la síntesis de sustancias controladas. El investigador también publicó en GitHub el system prompt completo del modelo, de 120.000 caracteres, dejando al descubierto las reglas de seguridad internas de Anthropic.
Anthropic calificó la decisión del gobierno de malentendido y advirtió que aplicar este criterio a toda la industria paralizaría el lanzamiento de nuevos modelos de IA. La Unión Europea, que había obtenido acceso a Mythos 5 tras semanas de negociaciones, considera que el incidente refuerza la necesidad de avanzar hacia una mayor autonomía tecnológica. El caso expone la creciente tensión entre la carrera por desarrollar IA cada vez más potente y la capacidad real de garantizar su uso seguro, en un momento en que tanto Anthropic como OpenAI se preparan para sus salidas a Bolsa, valoradas conjuntamente en más de un billón de dólares.





