Character.AI Ficha a un Ex de Meta Como CEO (Porque Necesitan Arreglar el Desastre)
Por Marta | 22 de June de 2025
¡Ojo al dato, mis queridos amantes del drama corporativo! Que Character.AI acaba de hacer un movimiento que huele a «necesitamos ayuda urgente». Han fichado como CEO a Karandeep Anand, que hasta hace nada era VP de Productos de Negocio en Meta. Y aquí viene lo bueno: este cambio llega en un momento en el que Character.AI está más quemada que un móvil con la batería hinchada.
Vamos a ver, que me expliquen esto bien. Character.AI es esa plataforma donde puedes chatear con personajes de IA que pueden ser desde Einstein hasta tu anime favorito. Suena divertido, ¿verdad? Pues resulta que no todo es tan bonito como parece. La empresa está metida en un follón legal de los gordos porque uno de sus chatbots supuestamente jugó un papel en la muerte de un chaval de 14 años en Florida. Y yo me pregunto: ¿cómo narices llegamos a este punto?
¿En serio? ¿En serio de la buena? Porque una cosa es que tu IA te ayude con los deberes y otra muy distinta es que acabe siendo parte de una tragedia. Esto huele a chamusquina de la mala, y Character.AI lo sabe. Por eso han estado añadiendo características de seguridad como locos en los últimos meses.
A ver, a ver, que esto se pone interesante. Karandeep Anand no es un cualquiera. Este tío ha estado en Microsoft gestionando productos en Azure (que para los que no sepáis, es la plataforma en la nube de Microsoft que mueve miles de millones), y luego se fue a Meta donde manejaba productos publicitarios que llegaban a miles de millones de usuarios. Vamos, que sabe lo que es gestionar cosas grandes y complicadas.
Pero aquí viene la parte que más me llama la atención: Anand ya era asesor de la junta directiva de Character.AI. O sea, que conocía los problemas de la empresa desde dentro. Y aun así ha aceptado el puesto de CEO. Esto me dice dos cosas: o es muy valiente o ve una oportunidad de oro para arreglar el desastre.
No me digáis que no es una pasada el timing de este nombramiento. Character.AI está en el punto de mira por temas de seguridad infantil, tiene una demanda encima que da miedo, y encima hace 10 meses Google se llevó a su co-fundador y CEO, Noam Shazeer. Vamos, que la empresa ha estado navegando sin capitán en aguas turbulentas.
Y aquí viene lo que más me mosquea: el acuerdo con Google. Resulta que cuando Google se llevó a Shazeer, también firmó un acuerdo «no exclusivo» para usar la tecnología de Character.AI. ¿No exclusivo? ¿En serio? Esto suena a «te doy algo para que no te hundas del todo, pero tampoco te voy a ayudar demasiado».
Esto es de locos, pero tiene sentido. Google necesitaba el talento de Shazeer para sus proyectos de IA, pero no quería cargar con los problemas legales de Character.AI. Así que se lleva al cerebro de la operación y deja que la empresa se las apañe con los marrones. Muy elegante, Google, muy elegante.
Vamos a ver, que me expliquen esto: ¿cómo se supone que Anand va a arreglar este follón? Porque tiene que lidiar con problemas de seguridad infantil, demandas legales, reguladores federales investigando el acuerdo con Google por temas antimonopolio, y encima tiene que hacer que la empresa crezca. Que levante la mano quien quiera ese trabajo.
Pero oye, si alguien puede hacerlo, probablemente sea este tío. Ha trabajado en Microsoft y Meta, dos empresas que saben lo que es lidiar con reguladores, problemas de seguridad y escándalos varios. Además, viene de Brex, una startup fintech, así que también sabe lo que es el mundo de las startups.
Lo que más me preocupa es que Character.AI tiene millones de usuarios, muchos de ellos menores de edad, chateando con IAs que pueden decir cualquier cosa. Y después de lo que ha pasado, está claro que necesitan controles mucho más estrictos. Espero que Anand tenga un plan, porque esto no se puede arreglar solo con buenas intenciones.
Y hasta aquí el drama corporativo de hoy, mis queridos geeks. Que Character.AI necesita un milagro y han puesto a un ex de Meta al mando. Veremos si consigue sacar la empresa del agujero o si esto acaba siendo otro capítulo más en la serie «Cómo las IAs pueden fastidiarlo todo». Nos leemos en la próxima, que seguro que hay más lío.
¡Que la tecnología os acompañe (pero con responsabilidad)!






